Coyotes se ven forzados a buscar nuevas ‘víctimas’ tras cambios en flujos migratorios

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Las autoridades fronterizas interceptaron a 42,649 personas en noviembre cuando trataban de entrar sin permiso al país, un 6% menos que el mes anterior y un 70% respecto a mayo, el peor mes del año. Este descenso se debe a la eliminación de “resquicios” legales, según ha explicado este lunes el comisionado interino de Aduanas y Control de Fronteras (CBP, en inglés), Mark Morgan.

Se trata del sexto descenso mensual, según las estadísticas de la CBP, que Morgan ha atribuido en conferencia de prensa a las medidas tomadas por el Gobierno de Donald Trump para frenar el “flujo histórico” de familias centroamericanas.

De los 42,649 migrantes interceptados, 33,510 cruzaron la frontera sin autorización, y el resto fueron detenidos en los puertos de entrada por carecer de documentos.

El número de familias se ha reducido un 85% respecto a mayo, cuando el Gobierno alertó de una emergencia nacional y adoptó medidas como enviar a los solicitantes de asilo de vuelta a México, o a países centroamericanos, a esperar la resolución de su caso.

En cuanto al ingreso de niños no acompañados, la cifra ha bajado en un 38% en comparación con noviembre de 2018, y en un 39% respecto al año fiscal 2019.

“¿Por qué han bajado los números de forma tan drástica? Porque prácticamente hemos puesto fin a [la política de]atrapar y soltar. Si eres una familia de los países del Triángulo del Norte, ya no te soltamos al interior del país simplemente porque tienes a un niño” para cruzar ilegalmente, dijo Morgan.

El asilo en la “era de Trump”
“El presentar una solicitud falsa con un niño ya no es tu pasaporte automático en Estados Unidos. El mensaje es claro: [las familias]no deben entregar sus ahorros de vida a los contrabandistas y poner en riesgo sus vidas o las de su familia por las mentiras que les dicen los contrabandistas”, enfatizó Morgan.

En opinión de Morgan, “se han cerrado los resquicios legales” para quienes intentan ingresar al país con un niño, así que las familias centroamericanas deberán “aprovechar” las oportunidades de educación y capacitación en sus países para fortalecer sus comunidades en vez de emigrar a Estados Unidos.

Para las familias que sí tienen motivos legítimos para escapar de sus países, el mensaje es que, en vez de viajar hasta Estados Unidos, se trasladen a su país vecino más cercano “para un alivio inmediato”, subrayó Morgan.

Así, aquellos que viven en Guatemala, El Salvador u Honduras deberían renunciar a viajar a Estados Unidos y elegir en su lugar otro país cercano, puesto que el Gobierno de Trump considera que cualquiera de ellos es un lugar seguro pese a que las cifras de violencia y pobreza no parecen reforzar esta tesis.

Esta estrategia está dañando a los coyotes, según Morgan, que han centrado en migrantes de otros continentes. Así, por ejemplo, las autoridades mexicanas ha registrado como la llegada de africanos han pasado de 460 en 2007 a más de 5,800 en 2019, según el diario Los Angeles Times.

Morgan ha defendido el envío de solicitantes de asilo a México a esperar la resolución de su caso: “No estamos negándole a nadie solicitar asilo, lo que estamos haciendo es crear una red de iniciativas para asegurar que estamos cerrando los resquicios legales, que siguen vivitos y coleando por la inacción del Congreso”.

El Gobierno ha entregado “millones y millones de dólares” a México para ayudar a ese país a incrementar su capacidad humanitaria y de seguridad dentro de este programa, según Morgan. “[Pero] no podemos depender del Gobierno de México o de los países del Triángulo del Norte para resolver nuestras maltrechas leyes de inmigración para cerrar los resquicios”, añadió, exigiendo de nuevo al Congreso una reforma migratoria que parece ya imposible en esta legislatura.

La Administración Trump califica de “resquicios legales” el acuerdo judicial Flores de 1997, que prohíbe la detención prolongada de menores, por ejemplo.

Respecto a la muerte en mayo de Carlos Gregorio Hernández Vázquez bajo custodia de la Patrulla Fronteriza debido a complicaciones de salud y tras no recibir la debida atención médica, Morgan ha prometido “transparencia” en la investigación.

Además, ha indicado que ya se han construido 90 millas nuevas de muro fronterizo, y confía en llegar al objetivo del Gobierno de hasta 450 antes del final de 2020.