¿Aplicarse la vacuna contra el COVID-19 es igual a contraer la enfermedad?

0

La vacuna contra el coronavirus ya comenzó a aplicarse, y se espera que pronto se aprueben otras que están en fase de prueba. Sin embargo, existen rumores que pueden generar temor y zozobra entre las personas.

Uno de estos rumores es que si nos vacunamos en realidad estamos contrayendo el virus. Por eso, es necesario conocer cómo actúa la vacuna y por qué es necesario que nos la pongamos.

¿Puede la vacuna enfermarnos de Covid?
La respuesta es no. Tal como lo explica el CDC, las diferentes vacunas que han sido aprobadas, así como las otras que están en fases de prueba, no contienen el virus vivo que causa el coronavirus.

Esto quiere decir que ninguna vacuna para el Covid-19 nos puede enfermar con dicho virus. El objetivo de las vacunas es enseñar, por decirlo así, al sistema inmune a reconocer y combatir el virus que provoca el Covid-19.

Es cierto que las vacunas pueden producir algunos síntomas, como la fiebre. Pero estos síntomas son normales porque son una señal de que el cuerpo está creando su propia protección contra el virus.

Por otro lado, luego de ser vacunados, el cuerpo puede tardar varias semanas en desarrollar la inmunidad necesaria contra el virus.

Así que es posible que alguien que esté infectado con el virus y reciba la vacuna, se enferme, debido a que el organismo no ha tenido tiempo para crear la inmunización.

¿Hay que vacunarse después de haber tenido Covid?
Sí. A pesar de haber tenido Covid, es posible que se vuelva a infectar. Por eso es importante vacunarse. Claro está, primero hay que esperar a que las autoridades determinen quienes deben ser los primeros en recibir la vacuna.

Otra razón es que no hay una seguridad de que las personas que hayan tenido el virus no vuelvan a enfermarse. La inmunidad natural que puede generar en realidad podría durar poco. Por eso, al no tener más datos al respecto, la vacuna es necesaria.

¿La vacuna altera el ADN?
La verdad es que no. Las vacunas de ARNm de Covid-19 no interactúan con el ADN ni lo cambian. Este tipo de vacunas, conocidas como vacunas de ARN mensajero, han sido las primeras autorizadas en Estados Unidos.

Estas enseñan a las células del cuerpo cómo producir la proteína que desencadene la respuesta inmune. Hay que destacar que el ARNm no ingresará nunca al núcleo de las células, donde se encuentra el ADN.

Por lo tanto, no hay ninguna posibilidad de que altere el ADN. Más bien, estas vacunas funcionan junto con las defensas naturales del cuerpo para crear la inmunidad necesaria de forma segura.

No cabe duda que los científicos que han estado a cargo de crear las diversas vacunas lo han hecho tratando de lograr la mayor efectividad posible, siguiendo todos los protocolos de seguridad.

Por eso, si existen dudas sobre la eficacia de una vacuna, lo mejor es preguntarle a los expertos en salud sobre su funcionamiento, y no a personas que buscan crear zozobra y temor